FERRATA DE LES ESCALDILLES - CATALUNYA - FRANCIA


CORTA PERO MUY INTENSA


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Noviembre de 2006
Píllate la carretera Nacional que va a Puigcerdá y pasa la frontera... Acércate hasta la población catalana del sur de Francia llamada Llo. En ella encontrarás al lado del torrente que luego se transforma en río, denominado Segre, el acceso a esta magnífica vía ferrata de pago. Apogina seis euros y, cuidado, recuerda llevar el material de vía ferrata homologado, sinó te tocará alquilar el que ellos tienen. Son inflexibles, poco importa que tu casco sea de snow y de una calidad a prueba de golpes tan buena como el de ferratas... el euro es el euro y han de recaudar. No es que estemos en contra del pago en las vías, una circunstancia que te permite protestar si el material no está en condiciones, pero tampoco estamos a favor de regalar el dinero. Idio- mas inteligibles por el recepcionista: Catalán y Francés. A la izquierda de la caseta de recepción/pago, encontrarás un sendero que nos acerca al puente de madera que atraviesa el río Segre. Nada comparado con los puentes colgantes de Centelles o de la vía recien- temente fallecida de Agulles Rodones, pero para abrir el apetito no está mal. Flanqueamos un pequeño trecho hacia la derecha, adentrándo- nos en la garganta del Segre, para iniciar un pequeño descenso verti- cal, que nos lleva a su orilla. Los escalones y el cable de seguridad en perfectas condiciones. Seguimos por un estrecho sendero que circula entre árboles, hasta llegar al letrero que indica dos itinerarios a seguir, el Llises de Lló, hacia la izquierda de dificultad pequeña, y el de Llises Dretes, de dificultad superior al anterior. Evidentemente tomamos el más duro para llegar, al poco, a una pequeña pared escarpa- da por la que ascendemos con la única dificultad de las piedras moja- das... después, hacia nuestra derecha, encontramos unos pequeños pedales, a forma de escalón, que nos permiten ascender hacia el primer tramo, no de dificultad importante, pero si aparente. Una roca que flanquea hacia nuestra derecha, por la que hemos de girar en ángulo recto, por una pared bastante lisa y con una timba que ya empieza a ser generosa. El cable de seguridad bien y los escalones siguen siendo de pedales. El flanquo continua por una pared vertical en la que encontramos, extrañamente, los peldaños a la altura de las manos... mientras que para los pies hemos de utilizar los resaltes de la roca. El flanqueo se acaba y nos eleva paulatinamente, por medio de alguna barriga de poca dificultad, hasta una repisa de madera, colocada justo en medio de otra pequeña barriga... suponemos que para darle un poco más de emoción a la aventura. La repisa son dos tablones unidos uno después del otro, por medio de unos tornillos. Su colocación ligeramente as- cendente hace que nos tengamos que emplear un poco más de lo esperado y ponga en aprietos a la novata del día, que la hemos llevado engañada hasta allí y aun sueña por las noches con precipicios y similares, dos semanas después. Un pequeño descanso nos lleva hacia una pared ascen- dente, muy bien preparada de material, que desemboca en un nuevo flan- queo, por unas timbas/patios de consideración, hasta unos nuevos esca- lones colocados en otra pared vertical para dejarnos en la parte más aérea de toda la vía. Nuevo flanqueo hacia la derecha, hasta dar con un nuevo ascenso vertical que nos deja en una repisa que nos lleva a una especia de faja arropada en la pared, donde casi no es necesaria la seguridad. Caminamos hacia la derecha hasta la última dificultad de la vía, una pequeña pared, equipada con peldaños y pedales, que desem- boca en las ruinas de una antigua ermita catalana, el final del itine- rario. FICHA TECNICA: Dificultad: Media-Alta. Se necesita bastante trabajo de brazos. Material: Como siempre, baga corta ( cinta expres ), casco, arnés, zyper doble, guantes y cuerda de 40 m. por si acaso. Rafa Montoliu Presiona aquí para ver el recorrido fotográfico:
Ferrata de les Escaldilles
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