VIA FERRATA GORGES DE SALENYS


CORTA, BONITA Y ENTRETENIDA


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Hecha en: Junio 2004 - marzo 2009 - septiembre 2010
Hemos de llegar hasta Santa Cristina d'Aro para tomar la carretera que nos lleva en dirección a Llagostera hasta pillar el desvío hacia Romanyà de la Selva. Por una pequeña carretera y, a unos 5 kms, nos desviamos a la derecha y tomamos el GR-92 (pista de tierra), para dejar el coche en un pequeño aparcamiento que se encuentra al princi- pio de ella. Tras dejar los coches seguimos por la amplia pista descendente hasta una bifurcación. El desvío hacia la derecha (no hay que confundirlo con el sendero que lleva a la Font de Penedes) nos conduce hasta la riera, que transitamos gracias a un precioso sendero repleto de vege- tación. La cruzamos varias veces hasta dar con un pequeño puente de madera, que nos lleva a una poza alimentada por una bonita cascada que salta desde una enorme y profunda grieta. Por encima de la poza tene- mos un cable preparado para tirolina. La riera ha labrado un profundo surco en toda la zona. La frondosa vegetación, cargada de vida, impide que en muchos lugares la luz llegue con facilidad. La vía se inicia a la izquierda de la poza haciéndonos flanquearla ascendiendo poco a poco. El lugar cuenta con un cable de seguridad y algunos apoyos metálicos para los pies. El terreno, descompuesto, obliga a esforzarse con los brazos. El flanqueo se acaba al llegar a la grieta de la cascada, donde se inician unos peldaños metálicos que nos ayudan a introducirnos y transitar por ella, mientras chorros de aguas saltan a nuestros pies. Una vez finalizados los 5 ó 6 metros de la grieta, atravesando la riera por un tablón de madera, llegamos a una zona donde hemos de pasar, del lado izquierdo de la riera al derecho, a través de un cable a modo de puente, con la ayuda de otro donde nos aseguramos con los mosquetones. Unos minutos después, siempre siguiendo el curso, llegamos al segundo tramo de la ferrata. A la derecha de la riera, se inicia una pared que, con ayuda de un cable y peldaños nos lleva a una garganta en la que descubrimos, para poder ascenderla, dos puentes de cables superpuestos, similares al anterior, y un tercero de madera, al que hemos de acceder tras remontar una pequeña y estrecha escalera, de unos 8 peldaños. El lugar, precioso por lo sombrío y aéreo, incita a dejar todo el carrete de fotos en él. Hemos finalizado la vía. Quizá una hora nos sepa a poco, sobre todo si hemos de viajar desde una zona lejana, pero os aseguro que la belleza del lugar y lo intenso del recorrido hará que no os arrepintáis de desplazaros hasta allí. Material: Como siempre, casco, arnés, zyper doble, ocho, guantes, una cuerda de 20 metros, por si acaso y una cinta expres (baga corta).

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