Tunez, algo más que un país para turistas


Museos - barrancos - Gran mezquita - correr por el desierto de sal y más...

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Museo del Bardo - Cartago - Anfiteatro romano El Djem - Lago / desierto de Chott el-Jerid

Oasis de Chebika - Cañón de Mides - Oasis de Tamerza - Gran Mezquita Kairouan

Unos cuantos días disfrutando en este país,acompáñame, te sorprenderá su oferta cultural, sus paisajes, desiertos y ruinas; quien no recuerda la película de Patton, esa escena en la que le dice a su segundo "voy al campo de batalla" y para sorpresa de aquel, se dirige a las ruinas de la capital púnica, que destruyó Roma hace más de 2.100 años. Museo del Bardo: Situado las afueras de la ciudad, en el barrio del mismo nombre. Antigua residencia de sultanes y similares. Reconstruido para crear uno de los museos más grandes del Mediterraneo, en el encontrarás la más grande colección de mosaicos romanos, así como arte griego, vasijas africanas y asiáticas, estelas púnicas y arte cristiano e islámico. El 18 de marzo de 2015 los islamistas radicales atacaron el museo, causando la muerte de 19 turistas (entre ellos dos españoles), tres tunecinos y los dos terroristas. Clica en el enlace para ver sus fotos. Bou Said - ruínas de Cartago: Estábamos hospedados en el hotel Carlton, en la céntrica avenida Habib Bourguiba, muy cerca de la estación de trenes llamada Tunis Marine. Tomamos uno de los que va hacia el norte, por la ruta de la Goulette, hacia Bou Said. Estos tre- nes salen con bastante frecuencia, son baratos, austeros pero eficientes. Cumplen con su cometido y suelen salir y llegar a la hora marcada. Mira por las ventanillas, la ruta de la Goulette nos lleva por medio de un estrecho pasadizo que divide en dos el lago salado de Tunez, merece la pena viajar en tren sólo por eso... Descendimos una parada antes, en Carthague Amilcar, las ruinas están cerca. Roma se empleó a fondo, odiaba a los Cartagineses; estos habían puesto demasiadas veces en peligro a los romanos, venciéndoles en múltiples batallas, su venganza fué terrible. Poco queda en pié, de ese poco que hay os muestro bastantes imágenes. Para redondear el día tomamos otra vez el tren, en la misma dirección, hacia el norte, a la población cos- tera de Sidi Bou Said; descendimos en la parada de Sidi Dhrif. No os muestro imágenes para no cansar, pero es un bonito pueblo situado en lo alto de un acantilado, con precio- sas casas blancas de puertas y ventanas azules, al más puro estilo griego. Se come muy bien. Clica en el enlace para ver sus fotos. Anfiteatro romano El Djem: Pillamos un coche de alquiler y, desde Tunez capital nos vamos hacia el sur, hacia El Djem, donde se encuentra el Anfiteatro romano. Nos hospedamos en el hotel Julius, lugar que, bajo ningún concepto, os recomiendo; el trato es correcto, el hotel precioso,el único y muy importante pero es que en la planta baja permiten fumar, parece ser el único lugar que deben de permitirlo de todos los hoteles de la ciudad, se reúnen allí decenas de personas que fuman como carreteros y, aunque parezca mentira, el ambiente de todo el recinto se llena de humo, como en los cines de los años 70 donde casi no podías ver la pantalla y aunque no te lo creas, el olor a tabaco negro se cuela por debajo de las puertas dejando un olor rancio en el ambiente de la habitación. El anfiteatro, también llamado coliseo de Thysdrus (que no tiene nada que envidiar al de Roma) lo puedes admirar ya desde las habitaciones del hotel. Es una enorme construcción romana que ha aguantado más de 1.700 años en pié y donde se llevaron a cabo combates de gladiadores, carreras de carros y actos similares (mírate la película Ben Hur, igualito). Mide casi 150 metros de largo por 122 de ancho y una capacidad para 35.000 espectadores. Tambien le llaman Ksar (castillo) de la Kahena, la princesa bereber que se opuso a la invasión árabe en el siglo VII y que, derrotada, se refugió con sus seguidores en el an- fiteatro, resistiendo la presión árabe durante más de 4 años. Es Patrimonio de la Humani- dad desde 1979. Clica en el enlace para ver sus fotos y vídeos. Lago / desierto de Chott el-Jerid A la mañana siguiente nos dirigimos aun más hacia el sur, camino de diferentes oasis y palmerales del desierto. El primero de ellos situado en Degueche, población a orillas del lago Chott el-Jerid. Hemos reservado en El Nour Sahara, una casa de huéspedes que ofrece habitaciones adosadas a ras de suelo, en medio de un palmeral. Sus puestas de sol son una verdadera maravilla. Visitamos Tozeur, ciudad cercana y a la mañana siguiente entrenamos por el palmeral con la intención de acercarnos al lago Chott el-Jerid y disfrutar de las vistas de ese gran lago salado, pero, volvemos a los peros, la gran sequía que padecía el país había secado por completo el lago, convirtiéndolo en un verdadero desierto de sal. Dentro del pesar por el desastre al contemplar los estragos de la sequía, disfrutamos de un extraño entre- namiento sobre enormes costrones de sal... nunca había corrido por un desierto salado. Clica en el enlace para ver sus fotos. Oasis de Chebika Nuevamente en la carretera. Kilómetros y kilómetros de asfalto por el desierto atravesando pequeñas poblaciones y circulando al lado del lago Chott el-Gharsa (imagino que chott significa lago) que, desgraciadamente, está totalmente seco y comple- tamente blanco por la sal. Nos dirigimos al Oasis de Chebika donde pensamos contratar, si el precio es el adecuado, los servicios de un guía para el resto del día. Hemos llegado a ver infinidad de veces por la ruta, la señal de tráfico de "animales sal- vajes sueltos", esas que en España se representan con un ciervo o similar, aquí lo hacen con un camello dibujado, no solo en esas señales, también en el asfalto. Al poco ya los vemos, deambulando, a ambos lados. Chebika (As-Sabikah) La verdad que la población y el oasis no ofrecen mucho interés, se trata de unas edificaciones nuevas, al pié de la pequeña cadena montañosa y el pueblo antiguo, situado en la loma. Quizá lo sorprendente es esa gran cantidad de agua que fluye en pequeñas cascadas. Eso si, allí contratamos un guía que resultó ser un verdadero pro- fesional y que nos acompañó por los diferentes lugares que queríamos visitar ese día. Clica en el enlace para ver el video y sus fotos. Cañón de Mides Disculpadme por no recordar el nombre del guía, si lo supierais podríais contratar sus servicios, es muy profesional y habla un muy buen castellano; nos pidió 80 dinares por estar con él prácticamente todo el día, de las 9 de la mañana a las 6 de la tarde, que lo dejamos de nuevo en Chebika. Le dimos 100 que, al cambio, son unos 30 euros Tanto Chebika, como Tamerza y Mides, fueron construidas por los romanos para defenderse de los continuos ataques de las tribus bereberes de la zona, imagino lo difícil que debía de ser la vida, hace dos mil años, del guardia de frontera (legionario), en un lugar tan inhóspito y alejado de sus orígenes. Las tres poblaciones tienen abundante agua (lo que es un milagro dado el lugar desértico en la que nos encontramos) y se entiende que las quisieran proteger tanto en la antigüedad. De todas ellas la que más me ha impresionado es la de Mides, con su enorme cañón... así que, clica en el enlace para ver su video y sus fotos. Oasis de Tamerza Un paisaje natural bellísimo que empequeñece porque has visto las mara- villas del cañón de Mides el mismo día. Su palmeral es inmenso, su poblado precioso, pero el cañón de Tamerza es mucho más modesto que el de Mides. Aun y así nos seguimos mara- villando con la explosión de naturaleza que produce un oasis trufado de agua, en medio del desierto. Recomiendo la visita a esta población milenaria, clica en el enlace para ver sus fotos. Gran Mezquita de Kairouan (Uqba) Como no podía ser de otra manera, dedicamos un día ente- ro en la visita de la ciudad de Kairouan y su Gran Mezquita de Uqba, la más importante de Tunez y el santuario más antiguo dedicado al Islam en el Magreb. Construida en el año 670 (año 50 musulmán), en el momento de la fundación de la misma ciudad de Kairouan. 9.000 m. cuadrados construidos en 415 metros de perímetro. Ya sabes, clica de nuevo para ver sus fotos. Poco más, me hubiera agradado dedicar más días a este viaje, pero la tormenta mundial que ya se estaba creando, llamada COVID-19, nos hizo reducir la cantidad de tiempo destinado a este país. Al poco de regresar a Barcelona decretaron el confinamiento en España. Aún y habiendo viajado bastante hacia el sur, no llegamos a lugares emblemáticos aún más leja- nos, recónditos y misteriosos, fronterizos con Argelia y Libia... eso lo dejo para cuando la tempestad se haya calmado. Gracias por vuestra atención. Rafa Montoliu
Canal de vídeos de Animalorum-Montoliu en YouTube:
Mi correo: montoliu@hotmail.com

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